Jueves 28 de Septiembre de 2006

Fabulas

Fabulas

Cierto día un hombre capturó a un águila, le cortó sus alas y la soltó en el corral junto con todas sus
gallinas.

Apenada, el águila, quien fuera poderosa, bajaba la cabeza y pasaba sin comer: se sentía como
una reina encarcelada.

Pasó otro hombre que la vio, le gustó y decidió comprarla.

Le arrancó las plumas cortadas y se las hizo crecer de nuevo.

Repuesta el águila de sus alas, alzó vuelo, apresó a una liebre para llevársela en
agradecimiento a su liberador.
La vio una zorra y maliciosamente la mal aconsejaba diciéndole:

-No le lleves la liebre al que te liberó, sino al que te capturó; pues el que te liberó ya es bueno sin más
estímulo.

Procura más bien ablandar al otro, no vaya a atraparte de nuevo y te arranque completamente las
alas.
-Siempre corresponde generosamente con tus bienhechores, y por prudencia mantente alejado de los
malvados que insinúan hacer lo incorrecto.

Posted by at 20:09:27 | Permanent Link | Comments (2) |
Comentarios
1 - Preciosa fábula de Esopo, no la conocía.
Por la moraleja que se saca de ellas, desde niño siempre me han gustado.
Un saludo (Comment this)

Escrito por: unjubilado at 2006/10/04 - 05:08:42
2 - unjubilado, Es bueno devoelver bien por mal.
De niña me decian que siempre se recoje lo que se siembra. (Comment this)

Escrito por: Teresa at 2006/10/04 - 19:22:00 in reply to: 1
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